Los acúfenos, tinnitus, zumbidos en el oído o ruidos en la cabeza son sensaciones de oír sonidos o ruidos cuando no hay ninguna fuente real sonora o física que las produzca.

Pueden ser causados por enfermedades como tumores del nervio auditivo, tapones de cera, ruidos muy fuertes, problemas cervicales, hipertensión arterial, hipertiroidismo, estrés, ototoxicidad, traumatismo sonoro, Meniere, otoesclerosis con afectación laberíntica, otitis media crónica, hipoacusia neurosensorial, neurinoma del octavo par craneal.

Empeoran con ruidos intensos, tabaco, alcohol, cafeína, chocolate, aspirina, ototóxicos, estrés…

Pueden alterar el equilibrio mental.

Los podemos clasificar en dos tipos:

  • OBJETIVOS: existe un acufeno real producido por el organismo y causado por un proceso fisiológico o patológico. Suelen cursar sin afectación auditiva y usualmente son discontinuos. El paciente refiere sensación de latido, golpeteo, que puede ser o no rítmico. Este tipo de acufeno pulsátil o similar a un golpeteo tiene un origen mecánico. Se debe usualmente a una causa vascular o muscular y existe realmente como sonido.
  • SUBJETIVOS: mucho más frecuentes, no se corresponden con una fuente real de sonido. Se asocian con frecuencia, aunque no necesariamente, a alteraciones auditivas. El acufeno no existe como sonido real, sino únicamente como sensación sonora en el sistema auditivo del paciente. En principio el acufeno subjetivo se debe a una alteración en algún punto de la vía auditiva neurosensorial, desde el órgano de Corti hasta las áreas auditivas de la corteza cerebral.

El audiólogo protésico puede realizar una acufenometría, que es un conjunto de técnicas que se emplean para caracterizar los acúfenos desde el punto de vista psicoacústico. En una acufenometría se mide la frecuencia que se asemeje lo máximo posible a la del acufeno del paciente, la cualidad de la sensación auditiva que permite determinar al paciente la intensidad de su acúfeno, la intensidad mínima de ruido necesario para que el paciente deje de escuchar su acúfeno (mínimo de enmascaramiento).

La desaparición o ausencia del acúfeno cuando se somete al paciente a un ruido enmascarador por vía aérea durante un periodo de tiempo (1minuto) se conoce como inhibición residual. Nos indica una mayor posibilidad de recuperación en los pacientes sometidos a terapia de habituación si el acúfeno desaparece por completo durante un tiempo o si disminuye de intensidad. O peor si no mejora o si la percepción del acúfeno aumenta en intensidad tras el enmascaramiento.

TERAPIA TRT

Es un tratamiento cuyo objetivo es la habituación al ruido. Cuando hablamos de habituación nos referimos a dejar de ser conscientes de la presencia de un estimulo, algo que se consigue si se aprende a considerarlo indiferente.

  • Consejo terapeútico: el objetivo es ayudar a restar importancia al acufeno. Se trata de quitarle esa significación negativa que provoca en el paciente y que hace que el sonido pase a un nivel consciente y genere molestia. “un fenómeno conocido, incluso desagradable, es menos angustiable que el desconocido”.
  • Terapia sonora: privar de sonido a la via auditiva diseñada para oír, tiende a aumentar la sensibilidad del oído de forma que si se produce un sonido en la vía, como es el acufeno, lo va a captar enseguida. Para evitar esto, se introduce sonido en la via auditiva, con lo que se consigue disminuir la percepción del acufeno a nivel cortical. La terapia sonora, persigue por tanto, ayudar a la habituación del acufeno mediante la incorporación de sonido exterior (audífono) de forma que siempre se evite el silencio.