La cadena osicular del oído medio (huesecillos), está fijada a las paredes mediante músculos y tendones. Frente a un estímulo sonoro muy intenso, los músculos se contraen haciendo que la cadena osicular pierda su elasticidad y se vuelva más rígida. Así, protege el oído interno de sonidos muy intensos. Cada uno de los dos músculos insertados en la cadena osicular (estribo y martillo), desarrolla su propio reflejo defensivo.

En un sujeto normal se consigue la contracción refleja del músculo del estribo estimulando el oído explorado con tonos puros de intensidad entre 70-100dB sobre su umbral auditivo o con ruidos blancos de 60 dB sobre el umbral. Permite una primera orientación sobre el nivel de audición del sujeto (su presencia descarta al menos una hipoacusia severa o profunda) y aporta información sobre la integridad de las estructuras que intervienen; su análisis proporciona información sobre enfermedades que afectan la movilidad del sistema tímpanoosicular, sobre la función del nervio facial y sobre la localización de procesos que afecten al tronco cerebral. Debido a factores madurativos su utilidad debe considerarse a partir de los 7 meses de edad.

 

CURIOSIDADES

 

Anuncios